AVISO PRELIMINAR: LA INTENCIÓN DEL AUTOR EN ESTE ARTÍCULO, ES DENUNCIAR A FANÁTICOS, NO A LAS ENTIDADES QUE DICEN REPRESENTAR, SEAN RELIGIOSAS O LAICAS.
En pleno Siglo XXI, el siglo del progreso y la unión de la Humanidad con “H” mayúscula, en Organizaciones, con “O” mayúscula, tales como las NACIONES UNIDAS, UNESCO, UNIÓN EUROPEA, es inconcebible la existencia de posturas radicales al ultranza, irracionales y anti-dialogantes que ensucian las instituciones donde se esconden, sean éstas cuales sean.
La historia nos cuenta que se pasó una guerra, por el fanatismo y la ceguera de un pueblo, guiado por un visionario loco que les hizo creer que eran una raza superior. Una guerra fratricida y cruenta, en la que murieron muchas personas buenas, de ambos lados: unos obligados a luchar por fanáticos explotadores de su rango superior, y otros obligados a defenserse de la sinrazón de ataques no provocados por la ira de un orate, de un chiflado con bigotito corto y flequillo.
Entonces, TODAS la instituciones que caían bajo su imaginario imperio, tenìan que -al menos simular- simpatizar con el partido dominante. Y la iglesia (fuera ésta de la denominación que fuera, excepto la judía por motivos evidentes), no fue una excepción. O se hacía el ridículo gesto de elevar 45º el brazo en alto, a la vez que se profería el saludo de rigor al pseudo-kaiser austriaco, o se corría el peligro de fenecer en un campo de concentración.
Pero esos -y nosotros así lo entendemos- eran otros tiempos, en los que obligádamente, incluso bajo peligro de la propia vida, había que hacer cosas que generalmente no agradaban a nadie, sino a unos pocos fanáticos y lameculos del dominante dictador.
Eran otros tiempos…..Afortunadamente superados!.
Superados?
Nuestro anterior artículo, parece ser que hirió la sensibilidad de cierto individuo, al cual afortunadamente se denegó el acceso a la OSMTH desde el Gran Priorato de Italia, y éste se dirigió a su sede para denunciar lo que él, y sólo él, en su enfermiza y fanática mente ve como un ataque a la iglesia católica.
No.
Nosotros no atacamos a ninguna iglesia, y menos a la católica. En el artículo se habla de fanáticos (Yihadistas) religiosos de religión católica. PERO ESO NO QUIERE DECIR QUE TODOS LO SEAN !!
La Iglesia Católica, está haciendo un meritorio esfuerzo, con Su Santidad Benedicto XVI al frente, para acercar a todas las iglesias cristianas, pues todos los cristianos somos Hijos de Dios.
Plausible movimiento ecuménico, que está encontando ecos favorables en todas las denominaciones cristianas.
¿Y qué tiene que ver esto con el Temple?
Todo.
El movimiento NEO-TEMPLARIO se define religiosamente como ECUMÉNICO, es decir respetuoso absolutamente y aglutinador de TODAS las denominaciones religiosas cristianas, NO ASÍ DE LOS FANÁTICOS RELIGIOSOS, de cualquier denominación que lastran y minan constántemente los cimientos de una construcción de relaciones fraternales entre iguales representada por la Orden del Temple, ECUMÉNICA antes incluso que cualquier movimiento ecuménico.
Jesús de Nazaret, cuyo nombre auténtio es Enmanuel, no era católico. Ni siquiera era cristiano. EL predicaba el cristianismo, que es la DOCTRINA DEL AMOR UNIVERSAL.
En el transcurso histórico de cualquier movimiento ideológico y en especial los filosóficos, se dan -necesarias o no- transformaciones, reformas, diásporas que vienen a enriquecer generalmente dicho movimiento. Unas veces lo purifican, y otras lo enmiendan, pero siempre hacia lo positivo.
Estos fanáticos religiosos, insertados en las filas del Temple, son un peligro aquí y ahora!. Empobrecen lo que de bueno tiene el Temple: Su tolerancia y respeto hacia cualquier cristiano de buena voluntad. Ellos (los fanáticos) carecen de esta buena voluntad, insultando y agrediendo sin justificación alguna a los que no pensamos como ellos.
Señor denunciador, si es su voluntad, prosiga después de leer esto, contra nosotros en los foros que usted prefiera. Y conste que le llamo “Señor” por mera fórmula social, no por cuanto significa, de lo que usted carece en absoluto.
Templario Nazi?= Oximorón
He dicho.





















